martes, 12 de junio de 2007

El eterno retorno

Cuando pienso en el muro que planea construir Bush, me preocupa el mundo racista en el que vivimos. Y lo que molesta, no es más, que no exista igualdad, ni que los poderosos apachuren a quienes su poder les permite. No, me asusta mucho más pensar que Anna Frank murió en vano, y que el Muro de Berlín, jamás cayó del todo, sólo se translado a otras fronteras.

Los norteamericanos lucharon contra el fascismo alemán, para terminar siendo más nazis que Hitler. Sólo cambiaron las etiquetas, ahora la raza superior son ellos y a quienes hay que eliminar es a los mexicanos, a los latinos.

Quizá la única verdad es que el espíritu de Hitler sigue en la Tierra, matando judíos que mueren en vano. El único que en verdad murió, quiero decir, fue asesinado fue Ernesto "Che" Guevara, y con él, todos nosotros callamos, porque ya nada se quiere o se puede hacer contra el yugo norteamericano y sus muros.

2 comentarios:

Mary Carmen dijo...

A mi también me parece increíble que en estos tiempos, el racismo siga presente. No conformes con nuestros propios problemas, hemos decidido estropearle la vida al prójimo con actitudes poco sensatas. Sugiero que para evitar más muros en las fronteras, derrumbemos los internos, aquellas barreras que en nuestra mente se construyen y que no nos permiten ver más allá. Así, tal vez, logremos erradicar la locura mundial, no crees??

Unknown dijo...

No olvidemos que la estropeada cabeza del presidente norteamericano decidió un buen día apoderarse del petróleo y de las almas de los Afganos, Iraquíes, Iraníes, y demás compadres del medio Oriente que no comulgan con sus disparatadas ideas de globalización (y buena razón que tienen)... Espero que los habitantes de latinoamérica y en especial los de mi amado país no regalemos nuestras esperanzas pretendiendo visitar o segir las ideas de ese maldito país de mierda.
Que buen tema escogiste en tu blog